Durante años pensé que para hablar de estilo había que mirar tendencias, colores de temporada o esas reglas universales que se repiten sin contexto. Pero cuanto más acompaño a mujeres reales en Amores Regalados, más confirmo que el estilo no está “allá afuera”.
El estilo empieza por una misma. Por lo que somos, sentimos, vivimos y elegimos cada día.
Por eso, antes de recomendar cómo encontrar tu estilo, quise hacer un ejercicio que nunca había hecho públicamente: autoconocer mi propio estilo. Mirarme con honestidad, con humor y sin exigencias. Reconocer qué me gusta, qué no negocio y qué me gustaría cambiar.
Este artículo nace de ahí: de mi proceso. Y ojalá te sirva para empezar el tuyo.
1. Mi estilo en tres palabras: clásico, cómodo y distinguido
Tres palabras que me definen hoy, a mis 45 años, sin filtros y sin aspirar a ser algo que no soy. Clásico porque amo las prendas atemporales; cómodo porque vivo muchas horas activa; distinguido porque me gusta sentir que mi look tiene presencia.
2. Las prendas que son 100% yo
- Camisas (blancas, celestes, rosas)
- Jeans de buen calce
- Blazers que elevan cualquier outfit
- Vestidos largos de verano
- Monoprendas y conjuntos coordinados
- Remeras de algodón
- Lino en todas sus formas
Soy clásica, pero cada vez me animo más a los estampados de diseño que tiene MILLIE y a las monoprendas que resuelven el look en dos segundos.
3. Mis colores: entre lo neutro y lo pastel
Uso mucho:
- Negro
- Azul
- Beige
- Blanco
- Celeste
- Rosas calmos
- Pasteles
Evito:
- Rojo (me resulta difícil de combinar)
- Fucsia, salvo en monoprendas que me enamoren
4. ¿Qué quiero transmitir cuando me visto?
Principalmente, seguridad. Me gusta sentirme implantada, distinguida, acorde. Que el look acompañe quién soy.
Durante el día: priorizo comodidad, practicidad, frescura y elegancia simple.
A la noche: busco personalidad, presencia y un toque seductor que me dé más seguridad.
5. Lo que me molesta de la moda actual
- Los talles irreales. La industria sigue sin representar cuerpos reales.
- Tendencias incómodas. No sacrifico comodidad por modas pasajeras.
- Prendas pensadas para cuerpos inexistentes.
Por eso siempre vuelvo a los clásicos: una camisa blanca, un jean, un blazer… prendas que no fallan.
6. Mis “no negociables”
- Comodidad
- Buenos géneros
- Texturas amigables con la piel
- Calidad
- Que la prenda me haga sentir bien
- Que no me haga sentir disfrazada
7. Lo que quiero mejorar
Estoy en un momento en el que quiero animarme más:
- Ser un poco más osada
- Alejarme de la comodidad extrema
- Sumar looks más cancheros
- Estar más arreglada incluso en el día a día
8. Qué prendas de Amores Regalados representan mi estilo
Asterisco
- Blazers impecables
- Camisas clásicas
- Remeras de algodón de excelente calidad
- Talles reales (uso 42/44)
MILLIE
- Conjuntos estampados con diseño
- Conjuntos de lino con short
- Vestidos con personalidad
- Prendas de punto y cárdigans con color
En Amores Regalados encontramos el mix perfecto: el diseño vibrante de MILLIE + los básicos atemporales y reales de Asterisco.
9. Mi estilo en una tabla
| Aspecto | Mi elección |
|---|---|
| Siluetas | Clásicas, cómodas, con presencia |
| Colores | Neutros + pasteles |
| No negociables | Calidad, comodidad, buenos géneros |
| Noche | Negro, personalidad y seguridad |
| Día | Frescura, simpleza, practicidad |
| Marcas que me representan | Asterisco + MILLIE |
| Lo que quiero sumar | Más osadía y modernidad |
10. Cómo podés encontrar tu propio estilo
1. Observate sin juicio
Mirate con honestidad: ¿qué prendas repetís? ¿Qué colores elegís sin pensar?
2. Identificá tus tres palabras
Como las mías: clásico – cómodo – distinguido. Tus palabras son tu brújula.
3. Revisá tus no negociables
Comodidad, talles reales, texturas… esto ordena todo.
4. Analizá tu vida real
Tu estilo tiene que acompañarte, no obligarte.
5. Encontrá tu equilibrio
En mi caso, combino formalidad con prendas casuales. Quizás en el tuyo sea color + neutros, o clásico + moderno.
6. Permitite evolucionar
El estilo cambia con nosotras.
7. Apostá a la calidad
Prendas que duren, que valgan la pena, que te acompañen años.
Reflexión final
Después de 45 años y muchas versiones de mí, descubrí que el estilo no es un molde, ni una moda, ni una regla. El estilo es una conversación interna.
Es entender lo que me hace sentir segura, cómoda y distinguida, y animarme a sumar pequeñas dosis de osadía cuando quiero evolucionar.
Ojalá este artículo te inspire a mirarte con más amor, más claridad y menos exigencia. Porque el estilo —el verdadero estilo— nace cuando nos damos permiso de ser quienes somos.

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